
La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) ha llevado a cabo la elaboración de un huerto de plantas medicinales, destinado a la preservación y difusión de los saberes ancestrales sobre el uso de plantas medicinales autóctonas de Nicaragua. Estudiantes y personal universitario participaron con el objetivo de involucrar a la comunidad en el cultivo, cuidado y aprovechamiento de especies como el tilo, la insulina, romero, albahaca, ajenjo y zacatelimón, entre otras.
Erika González, Ingeniera y Especialista en proyectos del Programa de Fuentes Alternas de Energía (PFAE), desarrolló el objetivo de esta actividad en relación con la comunidad universitaria: “Como estudiantes y futuros profesionales creo que cada uno de los estudiantes tienen que tener una conciencia ambiental, no sólo perfilarlo a que somos Arquitectos o Ingenieros, sino en cada persona debe de haber esta conciencia, y como universidad somos responsables de cada uno de los estudiantes a que fortalezcan ese ámbito”.
Este proyecto busca no solo transmitir conocimientos teóricos, sino también permitir a los participantes adquirir experiencia práctica sobre el cultivo de plantas con usos terapéuticos, contribuyendo al bienestar y la salud de la comunidad universitaria. Además, se enfatizó la importancia de los usos tradicionales de estas plantas, que históricamente han sido parte de la medicina popular y ofrecen beneficios como la reducción de efectos secundarios asociados al uso de medicamentos convencionales.
El huerto se proyecta como un recurso educativo y accesible de forma permanente, donde estudiantes y trabajadores puedan continuar aprendiendo sobre las propiedades de las plantas medicinales y replicar estos conocimientos en sus hogares y comunidades. De esta manera, la UNI busca fortalecer la identidad cultural y el sentido de pertenencia, al mismo tiempo que promueve prácticas de salud y autocuidado que están alineadas con las políticas del gobierno de Nicaragua, el cual respalda el uso de la medicina natural y las terapias complementarias.
Jareth Delgado, estudiante de quinto año de Ingeniería Agrícola, destacó la importancia de la actividad, señalando que complementa los conocimientos previos adquiridos en su carrera: “Me pareció importante lo que nos han impartido, viene a complementar la información que ya manejaba en la carrera sobre estas plantas, pero siempre es bueno añadir información, porque son saberes que usualmente lo escuchábamos de nuestros familiares mayores, y que tienen beneficios en nuestra salud, para disminuir el uso de medicamentos que pueden traer efectos en nuestro cuerpo a largo plazo”.
Este tipo de actividades también refuerzan el compromiso de la universidad con el medio ambiente y la sostenibilidad, contribuyendo al desarrollo integral de los estudiantes y fomentando una conciencia ambiental que va más allá de sus disciplinas profesionales. Se espera que el huerto se convierta en un espacio vivo de aprendizaje y un modelo para futuras iniciativas que integren los saberes tradicionales con el conocimiento científico moderno.
Colaboración: Dirección de Comunicación Institucional – UNI
Edición: Dirección de Comunicación Institucional (DCI) – CNU